1960
La industria del aceite de oliva se ve gravemente afectada, y la empresa, al no recibir ningún pedido, está al borde de la quiebra.
La familia Fert intenta diversificar sus producciones. Observando la tendencia de las familias provenzales modestas de reutilizar los escourtins usados como esteras, Georges y Alain Fert deciden crear desde sus máquinas artesanales auténticas alfombras decorativas: nace el Scourtin de Provence®. Creativa, la empresa da así un primer paso en el mundo de la decoración y prospera nuevamente.
